jueves, 15 de octubre de 2009

Olvidar el pasado... pero no siempre


En el mes de mayo le regalé un cuadro a mi amiga.Ella presentaba su cuento "La ciudad de las escaleras" y yo le pinté escaleras que se desdibujan en el cielo.Curiosamente hemos ido subiendo juntas escalones en nuestra evolución. Y ella por un lado y yo por otro hemos llegado a poder expresarnos y expresar nuestro trabajo desde la creatividad.
Juntas hemos compartido nuestros dolores y los de nuestros pacientes-alumnos, y...
ahora ella escribe cuentos y yo pinto al óleo. "La enfermedad" (las nuestras y las de los otros) no pudo con nosotras. La alegría sigue en nuestro corazón.
Ese pasado se mantiene como raíz que sostiene un futuro.

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