
Inauguración Exposición “Muestra de Pintura”
Quiero compartir el día de hoy con todos vosotros, hoy día 29 de marzo de 2008, un día especial para mí, Inauguración de una exposición de pintura, una muestra de 40 obras realizadas a lo largo de mi vida hasta el día de hoy. En un principio no pensaba realizar inauguración debido a que no disponía de dinero para comprar nada, y no creía conveniente hacer en cada una de las exposiciones una inauguración; pero tras asistir a una de mis clases de Arte terapia salio el tema, y comprendí que hay que darle el mismo cariño e ilusión a todas las oportunidades que la vida te ofrece para poder exponer tus obras. Así que esta última semana, me he dedicado en cuerpo y alma a realizar todas las gestiones pertinentes para realizar la exposición de la mejor manera posible y como me gustaría fuera mi primera exposición, carteles en cada obra especificando sus características, invitaciones para el día de hoy, carteles para colgar fuera del centro invitando a ver la exposición, pensando que iba hacer para ofrecer, “pulguitas”, bocadillos de pan bimbo de un bocado con embutido del bueno y philadelphia. Hasta hoy horas antes de montar la exposición he estado preparando hasta el último detalle, haciendo agujeros a las obras con la ayuda de mi marido, volviendo hacer las etiquetas de las obras de nuevo porque se me estropea la máquina de plastificar y no iba hacer la mitad con plástico y la otra miad sin.
Vamos al centro montamos la exposición, a Oscar le hacía ilusión montar las obras con su gusto, y a mi no me ha importado, al contrario he agradecido su ofrecimiento y le he dejado hacer, agradeciendo su ayuda. He montado todas las obras que me quedaban en casa.
Mientras montábamos la exposición ha salido gente que estaba haciendo un curso en el centro y les ha encantado las obras, me han felicitado por la pintura.
La inauguración era de 18:00 a 20:00h, hemos montado la mesa con la comida. Al principio la mesa estaba en la entrada de una sala para ancianos, me he tenido que poner en mi sitio, me he sentido mal, porque los ancianos salían simplemente a coger un bocadillo para merendar sin preguntar tan siquiera por que habían bocadillos; la conserje me ha sugerido que les comunicará que el pica pica era por una exposición que había en la planta de arriba, que si querían uno tenían que subir a verla. Al principio me parecía que no era necesario pero cuando ha salido una avalancha de ancianos en busca del bocadillo, tendríais que haberlos visto, mientras uno me entretenía los demás iban pasando y cogiendo el bocadillo rapidito y volviendo a entrar en la sala como si no hubieran estado allí. Entonces he entendido que tenía que hacerlo, decirles que si querían un bocadillo tenían que subir a ver la exposición, que no es que hubiera ido allí para regalarles la merienda. Entonces cada anciano que salía me preguntaba si podían coger uno, y yo les decía que primero tenían que subir a ver la exposición; he tenido respuestas de todos tipos:
- Ah, encima tengo que subir a ver los cuadros!
- Es que soy mayor y no puedo andar, ¿puedo coger uno? –RESPUESTA - Señora hay ascensor puede subir en él.
- Mi nieta también pinta y mientras de reojo mirando los bocadillos la mano se le iba hacia ellos.
Una sonrisa de oreja a oreja, ¿hay merienda?, no señora hay una exposición de cuadros si quiere un bocadillo tiene que subir a verlos,
- pues entonces no quiero el bocadillo.
Un señor mayor, me ha dicho su edad 90 años, me ha recitado 4 poesías a pesar de que cuando me ha preguntado si me gustaba oírlas le he dicho que prefería leerás yo misma, y después de todo esto me dice con todo su morro, tu pintas y mi arte es recitar y ahora que te he recitado ¿puedo coger un bocadillo?
RESPUESTA - Lo siento pero si quiere un bocadillo tiene que subir a ver la exposición.
Al final todo aquel que quería un bocadillo subía a ver la exposición o hacia ver que la veía, una señora pasa para el lavabo coge un bocadillo, vuelve a pasar por delante de la mesa para entrar en la sala y vuelve a coger otro bocadillo y le digo, - señora que tiene que subir a ver la exposición, -ya subiré, - pues entonces cuando suba coge usted el bocadillo, haga el favor de dejarlo donde estaba.
Me he sentido fatal, tenía que estar diciendo a la gente que subiera a ver la exposición para coger un bocadillo y la veían simplemente por el bocadillo ni siquiera por que les interesaran los cuadros.
Esto ha sido durante la primera media hora, luego hemos subido la mesa a un rellano entre dos hileras de escaleras, entonces allí los ancianos ya no subían a por el bocadillo, pero te miraban con cara como diciendo que morro me han quitado la merienda… tenía la puerta de la entrada a la vista, y he empezado a ver la realidad de la situación, ¿aún creía que iba a venir alguien?, me he empezado a poner con los pies en la tierra y a darme cuenta que eran casi las 19:00h había pasado una hora y no había venido nadie a ver mis obras, quería que la tierra me tragará, la conserje me miraba con cara de pena, sólo me hubiera faltado que hubiera venido el periodista del Diario de Sabadell, tengo que agradecer que eso no haya sucedido. Tenía la esperanza que viniera alguien, aunque esa esperanza se me iba acabando y he empezado a llorar. Oscar me ha visto y me ha dicho que si lo hacía el se marchaba, he dejado de hacerlo aunque tenía una nudo en la garganta que no me dejaba respirar, se ha quedado conmigo toda la tarde, allí de pie contándome historias para que no pensara en lo que estaba pasando.
Sobre las 19.15h más o menos, veo unas caras conocidas por la puerta, no os podéis imaginar que alegría, tenía ganas de llorar de la alegría, alguien se había acordado de mi exposición a alguien le gustaban mis obras, como no, la cabeza siempre haciendo de las suyas juzgando lo que hacía allí, si realmente merecía la pena lo que estaba haciendo, etc.… Me han explicado que estaban haciendo allí porque era una de las parejas que me había asegurado que no vendrían, por circunstancias de la vida han podido venir, han mirado las obras, me han dado su opinión, hay confianza, me han dicho una cosa que podía cambiar para la próxima exposición, las alturas de las obras, demasiado altas; hemos hablado un rato y se han marchado. He agradecido tanto verles…
Bueno ahora si que ya se había acabado, eran las 19:35h casi la hora de irse y ya no venía nadie, uno de mis miedos hechos realidad, hacer una exposición y que no viniera nadie, ni siquiera la familia, pues mira por donde, Delia, se estaba haciendo realidad. Entonces sube la conserje y me dice que han llamado del centro cívico de Canoriac que venía gente hacia aquí para ver la exposición que se habían equivocado de centro, qué ilusión alguien venía, quién sería, seguro que alguno de mis padres había cambiado de pensar y aparecería… los minutos eran eternos, parecían años, sólo aparecían abuelos/as por la puerta de entrada. A las 19.55h ya casi cuando nos teníamos que ir, aparece una amiga de uno de mis trabajos anteriores con una amiga, venían expresamente a ver mis cuadros, casi lloro de la emoción, han venido expresamente a ver mi exposición, les ha encantado pero se han ido rápido. Hemos recogido todo, y no hemos ido a casa.
Estaba muy aturdida, Oscar me explicaba cosas pero no le oía, le he pedido que por favor si podía explicármelo mañana, quería ponerle atención pero me era imposible, una tristeza tan profunda se ha apoderado de mi que no me sentía yo. Mi cabeza ha empezado a maquinar, que si ha pasado así era porque tenía que pasar, qué se le va hacer Delia? seguro que la próxima es mejor, tu no te preocupes hazte la dura y pa lante, no pasa nada ahora nos vamos a cenar y despilfarrar el dinero que para eso esta… Cuando he llegado a cada, he guardado lo que ha sobrado de comida, y me he sentado en la cama, mientras que Oscar estaba en el ordenador. Me he metido en la cama, me he arropado, y me he quedado pensando no se en qué realmente, llorando y sintiéndome desdichada.
De pronto me despierto, no se que ha pasado, Oscar estaba a mi lado, no tenía voz para hablar, un susto, el corazón me va muy deprisa, no recuerdo que ha pasado, me he quedado tan dormida que dice el Oscar que hasta roncaba. Me despejo, tengo la nariz tapada completamente, los oídos tapados, la garganta como hinchada, me paro a escucharme y tengo tristeza, mucha tristeza dentro, pero sin palabras sólo tristeza, me levanto con mucho esfuerzo, me siento en el pie de la cama y empiezo a sollozar, y después a llorar, en silencio sacando la tristeza, lágrimas y más lágrimas. Voy a ver al Oscar al sofá, le digo que me arreglo y vamos a cenar, me pregunta qué me sucede, y le pido que por favor si me puede abrazar, y sigo vaciando mi tristeza, le doy las gracias por haber estado conmigo toda la tarde que ha sido muy especial. Vuelvo a la habitación y empiezo hacer todo aquello que hubiera hecho si hubiera venido mucha gente, y poco a poco voy dejando de llorar, y encontrándome muchísimo mejor. Voy a ducharme y entonces comienzo a comprender, a partir de ahora ofreceré lo mejor a todas aquellas personas que vengan a mis inauguraciones, aunque solamente sea una, porque las que han venido hoy ha sido porque realmente querían venir a ver mis obras, porque han podido venir no tenían otros compromisos. Había perdido la ilusión y el saber agradecer a las personas por decidir pasar ese tiempo conmigo. Hoy he aprendido que tengo que dar lo mejor en cada situación aunque ésta sea realmente desastrosa, y tengo que agradecer a las personas que han venido a la Inauguración hoy GRACIAS DE TODO CORAZÓN, REALMENTE NO SABEIS LO FELIZ QUE ME HABEIS HECHO.
GRACIAS
También quiero agradecer a Oscar que haya estado conmigo en todo momento, si no hubiera sido por él me hubiera derrumbado completamente. Gracias y Te quiero Oscar.
Y agradezco a la vida la lección de hoy.
Delia