sábado, 22 de marzo de 2008

Cuando Marta, nos hablaba de espiritualidad versus religiosidad, y que uno no podia despreciar sin mas sus origenes cristianos, ya que habiamos elegido voluntariamente venir a esta cultura y crecer en ella, decidi volver a enfrentarme de nuevo a la Biblia. Releyendo el Genesis el otro dia me vino a la cabeza Tolkien, que era un alma altamente evolucionada, y yo personalmente me sentia muchisimo mas identificada con el primer capitulo del Silmarillion titulado Ainulindale que con el propio texto sagrado. La descripcion que hace de la creacion del universo es sencillamente magistral.
Una reflexion, de cosecha propia, que es fruto de mis meditaciones de estos dias: "Desde el silencio interior, oyes la musica del universo, y solo entonces comprendes que todo es como siempre ha sido, estas en el momento adecuado con un unico objetivo: vivir ".
Os deseo una tranquila y relajante Semana Santa. Un fuerte abrazo.

Maria Montserrat.


Os dejo con un fragmento de
J.R.R. Tolkien, El Silmarillion, pág. 11,12, 14 y 15.


En el principio estaba Eru, el único, que en Arda es llamado Ilúvatar; y primero hizo a los Ainur, los Sagrados, que eran vástagos de su pensamiento, y estuvieron con él antes de que hiciera alguna otra cosa. Y les habló y les propuso temas de música; y cantaron ante él y él se sintió complacido. (…)
Entonces les dijo Ilúvatar:
- Del tema que os he comunicado, quiero ahora que hagáis, juntos y en armonía, una Gran Música. Y como os he inflamado con la Llama Imperecedera, mostraréis vuestros poderes en el adorno de este tema mismo, cada cual con sus propios pensamientos y recursos, si así le place. Pero yo me sentaré y escucharé, y será de mi agrado que por medio de vosotros una gran belleza despierte en canción. (…)
Y al fin la música y el eco de la música desbordaron volcándose en el Vacío, y ya no hubo vacío. Nunca desde entonces hicieron los Ainur una música como ésta aunque se ha dicho que los coros de los Ainur y los Hijos de Ilúvatar harán ante él una música todavía más grande, después del fin de los días(…)
Pero cuando llegaron al Vacío, Ilúvatar les dijo:
- ¡Contemplad vuestra música¡
Y les mostró una escena, dándoles vista donde antes había habido sólo oído; y los Ainur vieron un nuevo Mundo hecho visible para ellos, y era un globo en el Vacío, y en él se sostenía, aunque no pertenecía al Vacío. Y mientras lo miraban y se admiraban, este mundo empezó a desplegar su historia y les pareció que vivía y crecía. (…)
Y vieron con asombro la llegada de los Hijos de Ilúvatar y las estancias preparadas para ellos,(….) Porque sólo él había concebido a los Hijos de Ilúvatar, que llegaron con el tercer tema, y no estaban en aquel que Ilúvatar había propuesto en un principio, y ninguno de los Ainur había intervenido en esta creación. Por tanto, mientras más los contemplaban, más los amaban, pues eran criaturas distintas de ellos mismos, extrañas y libres, en las que veían reflejada de nuevo la mente de Ilúvatar.

No hay comentarios: