Cada uno tiene sus gustos, sus preferencias, a mí me gustan las palabras. Para decirlas, para escribirlas, para usarlas, para guardarlas, para jugarlas. Y me entero que ¡cómo a los cabalistas! que también les interesan; pero a ellos es el uso práctico de la palabra universal y el uso de las letras que conduce al conocimiento del lenguaje cósmico. Uy, yo no se si me refería a estas palabras.
Curiosamente ahora que practico el silencio (exterior e interior) encuentro el valor de las mismas, la verdad que encierran y el cuidado con que debemos emitirlas y cuán irresponsable resulta comprenderlas mal.
Con palabras intelectuales hablamos del cosmos. Y sentímos el lenguaje del cosmos, cuando las callamos.

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