
El Perito Moreno se desmorona
Sólo 40 turistas estaban presentes
ALEJANDRO REBOSSIO - Buenos Aires - 10/07/2008
Se hizo esperar, pero finalmente se desmoronó. Seis días después de que comenzara a resquebrajarse, el glaciar Perito Moreno, el más turístico de la Patagonia argentina, terminó por partirse ayer a las 11.18 (16.18 hora peninsular) ante 40 turistas. La caída de grandes bloques de hielo al Lago Argentino generó estruendo y griterío del público.
Argentina
El resquebrajamiento del Perito Moreno, una mole de 200 kilómetros cuadrados y 70 metros de altura, suele ocurrir cada tres o cuatro años y en el verano austral. Esta vez sorprendió al quebrarse en invierno y sólo dos años después de la última vez, cuando había 10.000 turistas presentes. El intendente del Parque Nacional Los Glaciares, Oscar Corvalán, atribuyó el inusual fenómeno al calentamiento global y aseguró que desde 1917 nunca antes se había partido en invierno.
En esta ocasión, como era temporada baja, había pocos visitantes en esta zona alejada de Buenos Aires (2.880 kilómetros al sur) y, como la ruptura se produjo al amanecer patagónico, había aún menos frente al glaciar. En el parque nacional no se puede pernoctar.
El glaciar divide el Lago Argentino. Cuando las aguas de ambos lados quedan desniveladas, se resquebraja el dique de hielo que los separa, como sucedió el viernes. Primero se forma un túnel y por debajo corren las aguas de una parte a la otra, lo que termina por derrumbar el puente que se forma. Ayer, el movimiento del propio glaciar, que se desplaza 100 metros por año, terminó por derribarlo
El fenómeno es provocado por la presión de las aguas sobre el dique de hielo, que comienza a agrietarse hasta formar un hueco en forma de arco que lo debilita y termina por derrumbarse.
El Perito Moreno, de unos 200 kilómetros cuadrados de extensión, está situado sobre la cordillera de Los Andes, límite natural entre Argentina y Chile, y es uno de los pocos del mundo que se mantiene estable, sin retroceder como consecuencia del calentamiento global.
No he sido una de las 40 personas que ha observado el derrumbamiento. Pero si he tenido la suerte de conocer esta MARAVILLA de la naturaleza.
Hoy, lo que ha ocurrido me ha traido recuerdos de cuando estuve allí. Fue un gran regalo hacer un viaje a Argentina por motivos del trabajo de otra persona. Sólo eran seis días: dos en el trabajo en la ciudad, dos para los vuelos y dos para conocer "los hielos" como dicen por ahí.
Nos decían que era una locura con tan pocos días, que se nos pasaria el tiempo volando de un lugar a otro.
Lo hicimos. Fue maravilloso "volar".La Patagonia se lo merecía y aunque está lejos, como los sueños, si nos ponemos en marcha se llega.
Hoy me propongo seguir creyendo en "las locuras".
Y aunque voy aprendiendo a no dar consejos, aun no me puedo resistir de recomendaros que los visiteis.
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