Cuantas veces hemos buscado las gafas que teníamos puestas, las llaves que están en nuestro bolsillo… Cuantas veces preguntamos a los demás qué nos sucede y cómo podríamos arreglarlo… No nos damos cuenta que nuestra solución es única y personal, valida solamente para nosotros mismos, hasta que encontramos a alguien que sabe escucharnos y sabe hacernos decir, a nosotros mismos, cual es nuestra solución.
Así funciona la terapia como instrumento que nos invita a descubrir de qué madera queremos que sea nuestra personalidad.
Tendremos que buscar y encontrarla nosotros, con ayuda o sin ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario