lunes, 2 de marzo de 2009

LA PARABOLA DE LA SEMILLA DE MOSTAZA

LA PARABOLA DE LA SEMILLA DE MOSTAZA
En Palestina era muy común hablar de la semilla de mostaza como la
más pequeña de todas las semillas. Hablando estrictamente no lo es,
porque hay otras semillas más pequeñas, pero la semilla diminuta de
mostaza era usada proverbialmente para significar cualquier cosa
chiquita. Jesús habló una vez de la fe como una semilla de mostaza. Dijo a
los apóstoles que si tuvieran fe, aunque fuera un poco, como de un grano
de mostaza, podrían hacer grandes obras (Mateo 17:29; Lucas 17:6).Una cosa
puede comenzar pequeña, casi sin esperanza, y al final tener éxito porque
Dios la apoya. ¿Soñaron los discípulos alguna vez con el efecto que tendría
su fe? Su fe comenzó inadvertida, como una semilla de mostaza, y sin
embargo ha llegado a todo el mundo.

En cierta ocasión, un señor estaba podando el jardín de su casa y a unos cuantos metros observó que había una piedra muy grande.
Al ver a su hijo jugar le pidió ayudara, y señalándole le dijo:
-Hijo ¿Puedes mover por favor aquella piedra que está en la esquina de nuestro jardín? -y el niño con agrado al saber que iba a ayudar a su papá contesto que sí.
Presuroso por esta importante tarea se acercó a la piedra y la empujó con sus manitas. Como vio que no podía mover la piedra, le dijo a su papá:
-Papá no puedo mover la piedra.
Y el papó respondió:
-Hijo haz tu mejor esfuerzo.
Después de estas palabras, el niño, con nuevos bríos trató de empujar la piedra con su cuerpecito, al saber que su esfuerzo era en vano, una vez más le dijo a su papá:
-Papá no puedo mover la piedra.
Y el papá respondió:
-Hijo haz tu mejor esfuerzo.
El niño se puso a pensar y se le ocurrió una idea, fue por una palanca y trató de mover la piedra; al mirar que ni así podía mover la piedra, se dirigió a su papá enjugando sus lágrimas con sus manitas.
El papá al verlo así, en un tono de ternura y a punto de darle una gran lección le expresó:
-hijo te dije que hicieras tu mejor esfuerzo.
Y el niño le cuestionó, ¿Cómo papá?
-tu mejor esfuerzo, radica en pedir ayuda y no me la has pedido.
Cuando no puedas hacer algo, después de muchos intentos, realiza tu mejor esfuerzo.

La persistencia sumada a la acción es el único camino que nos conduce al éxito, pero los caminos tienen atajos y para llegar a ellos, el preguntar ¿cómo? o ¿por dónde?, nos va a evitar muchos tropiezos. La experiencia nos da la visión para elegir de la vida el mejor camino y lograr nuestros objetivos; después de muchos intentos por realizar algo, hagamos nuestro mejor esfuerzo y preguntemos a quien realmente sabe.
geo

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