No esperamos vida en las piedras... y éstas nos sorprenden.
La vida me está sorprendiendo. En dónde menos esperaba me piden que escriba un articulo para una revista.
La Revista está bien, me gusta y acepto. Pero es un reto, lo voy a hacer por primera vez.
Me comunican más tarde que el articulo debe ser más extenso, más técnico también porque se va a incluir a un público más especialista,porque la revista aumenta su tirada y cambia el nombre.
Aunque pareciera que todo había cambiado, una cosa seguía en pie y era la que me tocaba a mí. Que escribiera. Más cosas o menos cosas. Y lo que yo sabía hacer es mi lenguaje, técnico y humano. Me puse a escribir, a hacer.
Ha sido acpetado en su totalidad, y eso que me pidieron 500 palabras y me pasé de 3o.
Una parte de ego que no olvidamos está ahí; entonces... aparece el imprevisto para alertarnos.
No lo voy a poder leer. Desconozco el inglés y el italiano.
Pero, ¿para qué? ya me conozco lo que pone.
Eso lo hacemos muchas veces en vez de avanzar; nos quedamos leyendo la vida, lo que ya hicimos.
Qué bien que ahora no lo haga. Así escribiré más cosas nuevas.
La satisfacción del trabajo hecho me acompaña.
No hay comentarios:
Publicar un comentario