sábado, 1 de agosto de 2009

Crear para sentir... sentir para creer



Este año ha sido como un largo embarazo y el parto tenía que llegar. Sucedió. Este fin de semana he estado ocupada, muy ocupada, en alumbrar una nueva vida. Ahora mejor que nunca comprendo una frase muy repetida, "nacerás con dolor", y no encierro sentimientos negativos, ni me hace recordar dolores físicos. NO. Nacer es un momento alegre y eso es lo que se siente y se trasmite.
Pero se ha producido una pérdida y eso es lo que olvidamos; para seguir, para continuar tomamos en nuestros brazos al esperado bebé y le empezamos a contar las marvillas del mundo que le espera. Y aún, sin fuerzas, por los esfuerzos realizados, encontramos toda la llama en nuestro corazón bien ardiente. Y besamos y abrazamos a ese ser, que va a ser él, pero del que nos sentimos parte.
Valga la metáfora del parto para narrar mi experiencia personal en esta experiencia de vida. Mi transformación-evolución se estaba gestando pero tenía que nacer. Otro paso, otro esfuerzo, otro dolor. Y Felicidad.
Muchas gracias a todos los que compartieron comigo su propia experiencia y de los que aprendí a ser más sincera y honesta conmigo misma.
Ahora queda un largo camino y ya nada será igual. Será mejor. Con o sin dificultades, mejor, consciente y aceptado.
Nacer es empezar a morir; la muerte física es el destino de todo ser vivo. Es lo único que sabemos con certeza que nos ocurrirá algún día. El resto de nuestra vida es una incógnita que se va desvelando a medida que ocurre, en el transcurrir de los días. Me voy a dejar fluir en ella.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Rosa María, cada día que despertamos tenemos otra oportunidad y de hecho empezamos una página en blanco de nuestra vida, a pesar del pasado y de la incertidumbre del futuro.
Las dificultades, son oportunidades para la transformación y el crecimiento.
Felicidades por tu parto, estoy encantada de compartirlo contigo.
Un abrazo y mucha luz.
María Montserrat