
No voy a ir a las playas azules de ..., aunque me encantaría, pero voy a disfrutar de un verano barcelonés. Como cuando de niña las vacaciones eran no irse de viaje sino descansar en casa de todo lo que se hacía durante el año. Hacer otras cosas pero en el mismo entorno físico, creo que era todo un reto. Nada exterior había cambiado (bueno la luz que me despertaba ahora sí iluminaba más y hacía calor)pero todo era distinto. Era mi actitud "vacacional" que me permitía pasar tres largos meses "de vacaciones". Todo un reto para la creatividad, para imaginar qué hacer y cómo pasar el tiempo. Un tiempo que no nos importaba demasiado, era nuestro.
Pues hoy, a los 51 años recupero esa sensación.
Sólo tengo tres semanas, pero van a ser tres meses, tres años, una vida. Va a ser mi actitud "vacacional" ante la vida la que me da vacaciones cuando quiera, y me hace descubrir la belleza de una ciudad vacía de los habitantes habituales y llena de un turismo que muestra que si tenemos una bonita ciudad hay que compartirla.
Y, bueno, cuando era niña mucho tiempo lo ocupaba pintando pienso ahora que "no saber dibujar" no me impedía "pintar colores en cuadernillos para colorear". Pero "no saber" y "querer hacerlo bien" me llevó a...dejar de hacerlo.
Luego con la Universidad los talleres artísticos estaban muy lejos.
Ahora vuelvo a pintar colores, aúnque no sé dibujar, sé otras cosas y he vivído muchas experiencias.
Este boceto con ceras es mi primer color para este verano.
El mundo es azul.... y de colores.
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