domingo, 1 de febrero de 2009

Sentir el cielo


¿Cómo?
No sé.
Cada uno tiene una idea del cielo.
Yo me siento bien si pienso, visualizo y descanso mi vista en el cielo.
Así me siento, bien, muy bien, cuando Ana realiza su trabajo.
Crea un cielo para mí. Cierro los ojos y no existe la cabina, no existe la camilla, no existen las manos de la terapeuta. Existe el cielo, la sensación, la calma.
Un instante de felicidad.
Una terapeuta del masaje puede crear una sensación de mejora y bienestar en un cuerpo físico, con sus manos.
Ana no pone sólo sus manos, pone su corazón. Ama su trabajo. Se atreve a experimentar.
Gracias Ana, y también por tus colores.

No hay comentarios: