viernes, 24 de julio de 2009

Qué casualidad


¿Casualidad, sincronicidad?
Ando yo dando charlas en un espacio donde hay otras salas en donde se dan otras charlas. Y la que coincide conmigo es de cocina. Y es práctica.
Para mí ha sido todo un placer. Me encanta la cocina y he conocido a una cocinera que desde su trabajo, cocinar, es una auténtica terapeuta en activo. Compartir recetas de cocina y recetas de comportamiento nos ha sido muy útil y divertido durante este año. Pero reflexionando sobre nuestra afinidad me sonreí por lo que estaba pasando también con los asistentes.
Mis "posibles oyentes" tienen problemas con la alimentación y cuando acuden a buscar respuestas, se encuentran con agradables olores que despiertan su olfato y les hacen recordar que "eso" no lo pueden comer porque no "saben" si contiene gluten.

No hay comentarios: