martes, 14 de julio de 2009

Steiner

R. Steiner tomó conciencia de que existía un mundo invisible, intangible, paralelo al mundo ordinario de los sentidos, algo que no pudo compartir hasta muchos años después, ya que, se dio cuenta que no podía ser entendido.
Tenía un sólido conocimiento y experiencia en asuntos pedagógicos que los llevó a hechos prácticos a lo largo de su vida. Aparte de como profesor de Enseñanza Media durante muchos años, ejerció de educador de quienes le confiaban a sus hijos de manera particular. Así sucedió con uno de sus muchos casos: Otto, que tenía diez años, sufría de hidrocefalia; se lo consideraba prácticamente ineducable, pero Steiner se hizo cargo del desafío con su dedicación característica. Él podía percibir la correlación existente entre la naturaleza anímico-espiritual y la naturaleza corporal del niño. Pasados 2 años ya había logrado llevar exitosamente a Otto, al nivel de ingreso de la escuela primaria, logrando que finalmente, terminara la carrera de medicina.
Sin duda, la experiencia adquirida durante estos años fue de suma importancia para permitir a Steiner formular el nuevo arte pedagógico, que implementó unos 30 años más tarde. Es la llamada pedagogía de las escuelas Waldorf.
En 1923, tres estudiantes que trabajaban con niños mentalmente discapacitados se acercaron a Steiner para pedirle consejo, lo cual dio lugar a que dictara un curso de doce conferencias sobre niños con necesidad de cuidados especiales e impulsó la apertura de un hogar. La iniciativa se difundió rápidamente, resultando de ello la fundación de cientos de establecimientos en el mundo creados para estos niños y jóvenes.
El estímulo intelectual le llegó a través de un libro de Geometría que le prestó su maestro de escuela; él mismo afirma a este respecto: “Sé que a través de la Geometría experimenté por primera vez la felicidad, por supuesto, en mi infancia no podía explicarme esto claramente, pero sentía que el conocimiento del mundo espiritual debía existir dentro del alma como una realidad objetiva, exactamente como la Geometría”. Sólo a través del método filosófico podría hallar el puente entre ambos mundos: el material y el espiritual
¿Cuáles son las fuerzas que se oponen a una nueva acción?, ¿qué es lo que erosiona a la humanidad? Ve dos grupos distintos plenos de aberraciones: unos entierran el Espíritu en la materia y los otros lo encierran en una ilusión subjetiva e irreal.
En este período, de auto-conocimiento y profunda espiritualidad interior, su alma se impactó con el íntimo descubrimiento de Cristo a través de una consciencia con visión cósmica, que transcendía toda confesión, sea esta búdica, musulmana, judía o cristiana.
http://www.ciag-gnosis.org/revista_abraxas/2-8/rudolph_steiner.shtml

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