jueves, 17 de diciembre de 2009

La tecnología del corazón abre ventanas


Aceptar que otros mejoran nuestras obras nos lleva a sentirnos satisfechos de haber sido los que pusimos la semilla para que ellos crearan la suya propia.
En ese momento "la obra" no es ni de uno ni de otro, es para los demás, es para comunicar-nos, para expreser-nos. Y a veces, decidimos no aceptar esto. Entonces, sentimos otras cosas, esas, del lado oscuro.
Atrever, osar, irrumpir... son vocablos con mala fama. Pero si nadie se hubiera atrevido a osar irrumpir cos sus acciones buenas, el mundo no habría evolucionado nada, nada.

También es cierto que para abrir muros y romper esquemas se ha de amar la libertad, la libertad de verdad, la que te da el vencer las dificultades porque uno elige seguir adelante y no encadenarse a las cadenas de otros.
Gracias Jordi, el mar me relajará más que los muros de piedra contra los que todavía tropiezo. Aunque lo pinte bonito, las prisiones son prisiones.

Todo esto para decir que los que habeis visto el cuadro "silenci" en la expo y en el blog encontrareis una diferencia si mirais éste.

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